Fisioterapia Pelvi-perineal

A lo largo de la vida las mujeres experimentamos cambios físicos, posturales, metabólicos y hormonales que influyen en nuestro cuerpo. Estas variaciones pueden desencadenar disfunciones del suelo pélvico como pérdidas de orina, sensaciones de bulto o pesadez, estreñimiento crónico, dificultades para orinar, incontinencia fecal o de gases, dolores menstruales, disfunciones sexuales, hernias vaginales, dolor lumbo-pélvico, cistitis de repetición...

La buena noticia es que la inmensa mayoría de los casos son prevenibles, tratables, y por lo tanto, recuperables. La fisioterapia nos permite valorar y tratar la región abdominal, pélvica y perineal de manera específica. Una vez detectado el
origen del problema podemos mejorar la calidad y las condiciones de los tejidos y su función: el tono muscular, la fuerza, la movilidad, la coordinación, la resistencia, la elasticidad, la sensibilidad, los reflejos, la postura... Cada mujer es única y no se puede fragmentar por órganos, aparatos o sistemas, sino que debe ser estudiada en todo su contexto. Por ello, al tratar el suelo pélvico es importante tener en cuenta las particularidades de cada persona (antecedentes, enfermedades, historia previa, embarazos, partos, cirugías, farmacología, ritmos hormonales, práctica deportiva, hábitos de vida, etc.).

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